Autor: Simone de Beauvoir
Editorial (versión española): DEBOLSILLO
Simone de Beauvoir fue una filósofa y escritora francesa, portavoz del
movimiento existencialista ateo y figura destacada de la reivindicación de los derechos de la mujer. Su libro "Segundo sexo" es considerado hoy como la principal obra del feminismo.
No tengo mucho que valorar de este libro, pues el concepto de feminismo no ha cambiado en mí tras su lectura. Más bien debo reflexionar sobre este término, que Beauvoir y yo compartimos, pero que mucha gente no entiende. Para ello me remoto a tiempos pasados.
Hace como unos ocho años, yo tendría doce, me pillé tal rabieta con un compañero de clase. Él era el típico popular, y me enfadé por no dejarnos, a mí y a unas amigas, formar parte del equipo ce baloncesto. Como era normal en mí, y en toda niña pequeña que amaba el deporte, solté lo primero que se me vino a la cabeza: ¡eres un machista!, le dije, y tan tranquila me fui. Pero justo antes de que se me pasara el cabreo, le dio tiempo a contestarme: ¡y tú una feminista! Comentario que nunca llegué a entender del todo.
Lo primero que se me pasó por la cabeza, es que ese término no existía y que sí, era un niño popular, pero un poco tonto también. Así que no le di más vueltas y como niña que era, centré mi atención en otros asuntos que me necesitaban más.
La palabra no dejaba de repetirse en mi preadolescencia, entonces decidí pensarla y asimilarla. Como nunca me quedó claro su significado, pensé <<si machismo es la discriminación al género femenino, el feminismo es exactamente su antónimo>>. Por lógica, es lo que acepté durante un buen tiempo.
Hasta que me di de bruces contra un libro que cambió mi parecer. Aquel gran y pesado montón de hojas me explicó que el feminismo es el movimiento social que reivindica para la mujer, en el terreno jurídico, su plena igualdad de derechos civiles con el hombre; en el político, el derecho a votar y a ser votada; en el económico, el derecho de la mujer a acceder a todas las profesiones y a ser retribuida como el hombre. Entonces, lo comprendí todo. No era odio hacia los hombres, es una lucha por una igualdad de género, y me gustó esta definición mucho más que la mía propia.

Cierto es, que las personas hemos evolucionado, pero si se ha dado este cambio en cosas como caminar erguidos, construir mecheros en vez de frotar un palo contra una piedra y tener la posibilidad de transportarnos de un continente a otro en apenas horas, ¿por qué algunos ideales no han avanzado con nosotros? Si ya no seguimos en un mundo donde se necesite la fuerza física, en donde por naturaleza, con ciertas excepciones, nos ganas los hombres. ¿Por qué siguen mandando ellos, en la mayoría de los casos, aun sabiendo que hay más mujeres que hombres? A pesar de seguir oyendo cosas como:
eres una nena; actúa como un hombre; deja de llorar como una niña; no niego que hemos avanzado, pero creo considerablemente que este avance debería ir más allá y acabar con pensamientos paleolíticos de una vez por todas.
Bien claro lo dijo la fallecida Premio Nobel de la paz keniana, Wangari Maathai; "Cuanto más alto subas, menos mujeres habrán" Por poner un ejemplo, siguen ocurriendo casos en los que el hombre es mejor remunerado que una mujer en un mismo puesto de trabajo. Así, que de una forma literal, los hombres siguen dirigiendo el mundo y se encuentran en cargos más importantes que las mujeres en general. Es hora de darse cuenta de que debemos educar a nuestros hijos de forma diferente, pues vivimos en un mundo donde ya no hay un único líder, y eso ya es una verdad evidente.